sábado, 22 de septiembre de 2012

Tinturas y picmentos naturales los colores nacidos de la perfección.

Las plantas han formando parte de un recurso fundamental para los seres humanos 
por miles de años, ya que han formado parte de su principal fuente de alimento. 
Además de esto, en todas las culturas también se han empleado en otros aspectos 
de la vida cotidiana, religiosa y ceremonial, así cómo medicina, elementos funerarios,
 suntuarios, para la extracción de tintes, etc. 

Los pigmentos naturales están resurgiendo nuevamente, gracias a que muchos países, conservan sus propias costumbres y tradiciones, que son transmitidas de generación en generación, y permiten que las viejas técnicas de tinturas empleadas por las civilizaciones más antiguas, sean aplicadas en la actualidad en la industria artesanal. 

 Detrás de las tonalidades verdes de los bosques, se encuentran pigmentos de colores tan diversos como especies. Amarillo, rojo, azul y verde son algunos de los colores que se encuentran en hojas, raíces, corteza y frutos de las plantas que nos rodean. También, los hay de origen animal y mineral. No son intensos como los colores sintéticos pero presentan tonalidades naturales que les confieren armonía a la vista además de tener inocuidad para el ambiente y las personas. Hace algunos años, en un encuentro regional sobre textiles andinos, la Dra. Rosario Chirinos de Perú presentó los resultados de una investigación de laboratorio que estudiaba la procedencia de los tintes empleados en tejidos del antiguo Perú. El análisis químico reveló una serie de plantas y otros elementos tintóreos animales y minerales que daban por resultado una riquísima gama de colores y matices. 

En este estudio, los mordantes empleados fueron menos analizados pero los resultados identificaron principalmente la presencia de alumbre, alcaparrosa negra o yanacolpa (con alto contenido de hierro), cenizas de plantas, taninos, cal, orina y vinagre. La extracción de estos colorantes es sencilla, lo complejo es darle la homogeneidad y continuidad al color en una producción a nivel industrial, por eso es que existe un tratamiento de tinción específico para cada especie de planta y material (algodón, seda, lana, etc.). En general el procedimiento consta: lavado del material (por ejemplo: algodón), extracción del colorante de la planta tintórea, tinción: se hace con un mordante que ayuda a fijar el color, proceso de oxidación y enjuague. Existen dos tipos primarios de pigmentos naturales utilizados para teñir: pigmentos solubles en aceite y pigmentos solubles en agua. 

Los pigmentos solubles en aceite tal como la clorofila o los carotenoides se dan en todas las plantas en varias cantidades. La clorofila produce un color verde a verde oliva y los carotenoides (como los que hay en las zanahorias naranjas) producen pigmentos amarillos a rojos. Un gran rango de flavonoides solubles en agua también da un color el cual da color a y tiene una función en muchas flores, frutas y vegetales. Ejemplos de pigmentos flavonoides son el rosado-púrpura hallado en la remolacha y el amarillo en cáscara de a cebolla. 

La antocianina roja a azul es un flavonoide hallado en muchas plantas. Entre otras funciones la antocianina ayuda a algunas plantas a protegerse de los efectos de la de células de la radiación ultravioleta. A manera de regla, los tintes naturales se extraen de plantas al pulverizarlas, desmenuzarlas o cortarlas. Las partes de la planta luego son colocadas en agua calentada a una temperatura justo por debajo del punto de ebullición hasta que el color se haya transferido al agua. Cuando el color es añadido a un material saturado en mordante, el tinte se adhiere entonces a la fibra del material. Los mordantes son sustancias que ayudan a fijar el color del tinte a la tela. No siempre es necesario usar mordantes cuando se tiñe con algunas plantas cómo el añil, por ejemplo, no necesitan mordantes. Pero, por lo general, usando mordantes se obtienen colores permanentes y más vivos. Ya que muchos mordantes son tóxicos, se recomienda que se utilice los de origen natural. 

Los nativos americanos utilizan un gran número de mordantes que se dan en la naturaleza los cuales incluyen: alumbre natural el cual se precipita sobre algunos suelos que se secan, ácidos tánicos de zumaque (bayas, ramas u hojas), lejía hecha de cenizas de madera, orina, una mezcla de excrementos de oveja con agua y humo. Hay una gran variedad de plantas que se pueden utilizar para hacer tintes vegetales. Les podríamos sugerir algunas plantas muy conocidas que se pueden obtener en casi todo el mundo. Sin embargo, cada zona tendrá sus propias con plantas que se puedan usar para hacer tintes. Pregúnteles a las personas mayores de la comunidad.

 Experimente y pruebe plantas distintas. Entre las plantas, semillas, frutos, raíces, cortezas y otros pigmentos de origen animal y mineral, tenemos los más utilizados: 

 - El Maíz Morado con alumbre o sulfato de cobre como mordante resulta en color plomo azul hasta marrón dorado, según la variedad que se use. 
 -El Achiote es conocido como el bijao, annato, en lugares de habla española y portuguesa (bixa), un colorante rojo intenso y graso, que tomado directamente del fruto en flor es aplicable tanto sobre la piel como sobre un tejido de fibras. Una vez secas las semillas, su extracto es igualmente rico en el mismo pigmento. Cómo mordante se puede usar alumbre y cremor tártaro. 
 - El carmín se extrae de la grana cochinilla. Este insecto es un parásito o plaga de las plantas cactáceas, es decir de las pencas de nopal. Pertenece a la familia coccidae y al género Dactylopius. 

Todas las especies de la grana cochinilla producen el tinte característico rojo, pero puede variar desde el color cereza a violeta, usando diferentes técnicas y mordantes. La diferencia entre cada una está en la cantidad y en la calidad en que producen este tinte. Este insecto fue usado originariamente por los indios de toda América para dar color a sus prendas. Durante la época de la Colonia fue cuando el cultivo de la grana cochinilla tuvo su máximo florecimiento en México, el cual decayó por diversas causas hacia el inicio y mediados del siglo XIX. 

 - Los líquenes son plantas pequeñas que viven en la superficie de las rocas. Existen en muchos colores y son muy buenos para teñir. 

 - El añil es una planta muy conocida en África Occidental que cuando se usa para teñir da un azul oscuro y fuerte. Estas plantas se pueden cultivar especialmente para tinturas pero en varios países son silvestres. No es necesario hervir el añil, tampoco necesita mordantes u otro tipo de producto químico, lo que si se necesita es la fuerza para aguantar el mal olor. La tintura se extrae de las hojas frescas remojadas en orina fermentada. Junte unos cinco litros de orina en un recipiente, tápelo bien y póngalo en un lugar cálido para que fermente durante seis semanas. Luego añada un kilo de hojas frescas machacadas al recipiente y mezcle bien con un palo. Deje reposar la mezcla durante tres o cuatro días. Añada medio kilo de algodón limpio y mojado, mezcle con cuidado. Mientras más tiempo deje el algodón más intenso será el color. Saque el algodón después de una hora y exprímalo ligeramente. Si desea un color azul más oscuro, vuelva a poner la tela en el recipiente. La tela tendrá un olor muy desagradable cuando la saque. Tendrá que lavarla y enjuagarla varias veces hasta que el olor desaparezca. - Hojas de eucalipto con alumbre como mordante resulta en color amarillo. Cuando se utiliza como mordante la corteza del árbol de goma y el sulfato de cobre resulta un verde/marrón. 

- Cáscaras de granadilla con alumbre o cromo como mordante resulta en color marrón. 
- La Cáscara de Cebolla (cáscara marrón exterior sin usar) con alumbre o crémor tártaro como mordante resulta en color amarillo claro. 
-La Semilla de aguacate 
- Cáscaras de granadilla con alumbre o cromo como mordante resulta en color marrón. 
- Cáscaras de nueces (frescas o secas) no se necesita mordante y el color que se obtiene es marrón oscuro. 
- Cáscaras del frijol de soja negro no se necesita mordante y el color que se obtiene es violeta/marrón. 
- Cáscaras de cacahuetes rojos utilizando como mordante la corteza del árbol de goma y el sulfato de cobre resulta un rojo/marrón. 
- Cáscaras y semillas u hojas de mango utilizando como mordante la corteza del árbol de goma y alumbre se obtiene un color amarillo. 
- Frijol de soja negro usando agua de hierro como mordante se obtiene gris plateado. 
- Sorgo rojo (la base de las hojas bien trituradas) utilizando como mordante jugo de limón y ceniza de verduras se obtiene color rojo. 
-El Molle tiene propiedades tintóreas, conocidas por los antiguos peruanos, de la cocción de sus hojas y corteza se obtiene un tinte color amarillo que permite teñir algodón y lana. El componente tintóreo es un flavonoide. Se le conoce también como: Mulli, árbol de la vida, molle serrano, pimienta del Perú, cullash, huigan, huiñan, maera, orcco mulli. 
- La Mullaca es una excelente planta tintórea de donde se obtiene un intenso color azul, utilizado en el teñido de los textiles de culturas prehispánicas como Paracas e Inca. La firmeza de este tinte natural perdura hasta el día de hoy en estos textiles, lo que causa admiración en todo el mundo. Para teñir con mullaca recoger las hojas de la mullaca y machacarlas frescas en un batán. Cantidad: 5 a 10 kg de hojas de mullaca y 1 kg de lana o tela de algodón. Teñido: Poner las hojas de añil machacadas en un recipiente con agua. El color resulta más oscuro si se añade a la solución 20 a 40 gr de carbonato de potasio. Echar la lana o tela y dejarlos durante medio día o un día entero. Si está tibio el tinte sale mejor. Sacar la lana y lavar hasta que el agua salga clara. 

- La Chilca milenaria planta tintórea que fue utilizada por los antiguos "químicos" de las culturas prehispánicas, para obtener variedad de colores amarillos y verdes. En la actualidad, la Chilca es empleada por los tejedores artesanales, que mantienen vigente la tradición de sus antepasados. Para teñir con Chilca, recoger 3 kg de hojas de chilca bien cortadas y machacadas. Teñido: Preparar la lana con 150 gr de alumbre (15%) en agua. Echar las hojas en una olla de agua con el alumbre. Hervir durante una hora. Colar y dejar enfriar el tinte. Echar la lana mojada preparada con alumbre y hervir media hora, moviendo bien. Lavar hasta que el agua salga limpia. De esta forma sale color amarillo. Desarrollo del Color: Para que salga color verde oscuro sacar la lana del tinte, añadir un poco de sulfato de hierro, hervir nuevamente durante media hora y lavar bien. 

 - Las hojas y ramas del nogal americano son fuente del color marrón. Se usa popularmente como tinte para el cabello. Su uso ancestral por las culturas andinas esta ampliamente documentado. Las hojas y frutos del nogal con no más de 72 horas después de recolectados, se emplean en tintorería artesanal para teñir de castaño la lana mordentada con sulfato de aluminio natural denominado "qollpa". Los ponchos, chalecos y fajas "chumpi" que viste el campesino andino son de color castaño y han sido teñidos con nogal. La solución acuosa de las cáscaras fermentadas, tiñe de castaño oscuro la lana mordentada con sulfato de aluminio. 

- Antaco o chamiri, es una planta pequeña cuyas raíces fueron muy apreciadas desde épocas milenarias, ya que de ellas se obtiene un precioso tinte de color rojo. Su uso esta asociado al desarrollo de la gran textilería prehispánica, especialmente de la cultura Paracas. Los expertos tintoreros paraquenses lograron obtener de esta especie, infinidad de tonalidades rojas, destreza que hasta el día de hoy causa admiración. Para tenir con antaco o chamiri, se usa 1kg de lana o algodón por 1kg de raíces de antanco. Se trituran las raíces de antanco y se deja fermentar de 1 a 3 días con poca agua. Luego se coloca el antanco fermentado en una olla con agua y se introduce la lana. Se hierve hora y media a fuego lento, dando vueltas. Posteriormente se deja enfriar la lana o algodón en el tinte, para luego lavarse con abundante agua. 

- El Aliso es uno de los árboles más apreciados y comunes en toda el área andina. Fue cultivado en épocas prehispánicas. En el arte textil de las culturas Ancón, Chancay, Inca, Nazca, Tiahuanaco y Wari, se han observado fibras de color marrón, teñidas con las hojas y cortezas de aliso. Para teñir con aliso se usa 3 kg de hojas de aliso bien cortadas y machacadas. Teñido: Preparar la lana con 150 gr de alumbre (15%) en agua. Echar las hojas en una olla de agua con el alumbre. Hervir durante una hora. Colar y dejar enfriar el tinte. Echar la lana mojada preparada con alumbre y hervir media hora, moviendo bien. Lavar hasta que el agua salga limpia. De esta forma sale color amarillo. Desarrollo del Color: Para que salga color verde oscuro sacar la lana del tinte, añadir un poco de sulfato de hierro, hervir nuevamente durante media hora y lavar bien. De la corteza se obtiene marrón. 

- El tinte de caracol, se obtiene de la secreción de un molusco que habita en las costas del Pacífico. Los tintoreros de Pinotepa de Don Luis, Oaxaca, viajan a la costa durante el invierno para teñir sus madejas. Una vez localizada la colonia de moluscos pegados a las rocas, se sumergen los hilos en el agua del mar, se enjuagan con jabón, se desprende el caracol de las rocas y se le sopla, después de lo cual el animal desprende un líquido que se embarra en las madejas. El líquido es incoloro, pero por el proceso de oxidación se torna amarillo, luego verde y finalmente púrpura. El molusco se devuelve a su lugar y puede “ordeñarse” después de un mes. Es un color resistente y duradero que deja en los hilos un ligero olor marino. El tinte de caracol sólo se puede aplicar al algodón hilado a mano ya que el hilo industrial tiene un aderezo y el algodón mercerizado está sometido a un tratamiento químico; ambos impiden la penetración y fijación del color. 

- Hojas espinacas con mordante de alumbre y cremor tártaro ofrece un color verde oliva oscuro 

OTROS PIGMENTOS NATURALES 
- Corteza de algarrobo: marrón - Corteza de Cedro: marrón - Corteza de abedul: morado - Corteza del dividivi: negro - Diente de león: magenta - Romero: amarillo - Hojas de Saúco: verde azulado - Hojas de abedul: verde - Hojas de guaco: negro - Moras: azul oscuro - Flores de Chamiso blanco: amarillo - Flores de girasol: amarillo - Flores de Chicoria: amarillo - Bayas de Frambuesa silvestre: rosado - Bayas de Arándano: azul - Raíces de Enebro de las montañas rocosas: púrpura - Raíces de remolacha: rosado profundo - Raíces de Rubia: rojo - Raíces de Cúrcuma: amarillo intenso - Semillas de Girasol: azul 


RECETAS PARA MORDANTES 
Mordante de alumbre: Es una fibra blanca con aspecto de azúcar. Es de mediana resistencia a la luz y se emplea casi siempre en combinación con el cremor tártaro. Una cantidad excesiva de alumbre pone a la lana pegajosa. Para elaborar el mordante disuelva una taza de alumbre y dos cucharadas de crema de tártaro en cinco litros de agua tibia (un cuarto de un balde grande de agua). Deje el algodón en remojo durante 24 horas.

Mordante de tanino: El tanino en polvo se puede comprar, pero también se puede obtener de la corteza de los árboles con altos niveles de tanino. Use dos cucharadas del polvo o 500 gramos de la corteza del árbol zarzaparrilla, del árbol de goma (especie de eucalipto) o del árbol mimosa. Ponga esto a hervir en cinco litros de agua y deje remojar el algodón durante 24 horas.

Mordante de sulfato de cobre: Mezcle 500 gramos de corteza del árbol de goma con una cucharada de sulfato de cobre en cinco litros de agua; ponga a hervir y deje el algodón en remojo durante 24 horas.

Mordante de metales: Para hacer mordante de metales hay que hervir hierro, cromo o estaño en agua. Para hacer una solución de hierro, por ejemplo, ponga a hervir cinco litros de agua con dos tazas de vinagre y una taza de clavos oxidados durante una hora. Deje reposar por 24 horas y cuele. El líquido resultante es el mordante. 

OTROS MORDIENTES 
- Vinagre (contiene Ácido Acético) - Limón (contiene Ácido Acético) - Orín fermentado (contiene Amoníaco) - Ceniza o lejía - Bicarbonato (Carbonato de Sodio) - Sal de mesa (Cloruro de Sodio) - Cal (Oxido de calcio) - Barro negro - Arcilla 

PROCEDIMIENTO PARA TEÑIR CON PIGMENTOS NATURALES La cantidad de material necesaria para una olla de tinte varía. Para cuatro onzas de tela o hilo, utilice 12 onzas del material de la planta, una onza de alumbre y ¼ de onza de crémor tártaro en cuatro cuartos de galón de agua. Remoje la madeja de hilo blanco o tela en agua simple por 24 horas antes de teñir.

CREAR EL TINTE 1. Ponga el agua en la olla, agregue las partes de la planta desmenuzadas (colocadas en una bolsa de malla). 2. Cocínelas a fuego lento de ½ a 1 hora (justo por debajo del punto de ebullición). 3. Filtre el material (remueva la bolsa de malla).  
TIÑA LAS FIBRAS 4. Añada alumbre y crémor tártaro al agua y mezcle (el crémor tártaro ayuda a mantener las fibras suaves). 5. Coloque las fibras/hilos previamente humedecidos 6. Cocine hasta que los materiales se hallen un poco más oscuro que el color deseado, removiendo y sumergiendo ocasionalmente. 7. Remuévalos del calor.  
REMUEVA LAS FIBRAS DEL BAÑO Y SÉQUELA 8. Enjuague (empezando con agua tibia) hasta enfriar. 9. Cuelgue para que seque. Ahora que ya conoces estos pigmentos naturales, solo queda experimentar y extraer tus propios tintes…


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